La
ruta que proponemos al viajero va a cruzar entre parcelas cubiertas
de mimbre y pueblos de gran valía arquitectónica e
histórica, para llegar a las riberas del embalse de Buendía.
La primera cita nos la ofrece Albalate de las Nogueras, pueblo de
evidente interés por su ubicación, con una interesante
iglesia que tiene restos protogóticos. aquí encontramos
el río Trabaque, que forma una hermosa vega, por la que caminamos
en dirección a Villaconejos de Trabaque, un atractivo conjunto
urbano. La iglesia de San Juan Bautista es de estructura y contenido
barroco. En la ladera de un cerro hay cuevas de vino, horadadas
en la roca y a sus pies, la ermita de la Concepción. Es un
importante centro productor de la artesanía del mimbre.
Tras cruzar el río Escabas llegamos a Priego, histórica
ciudad con un núcleo urbano bien conservado, con grandes
casonas señoriales, escudos, rejería y todo un aroma
de nobleza transpirando a través de sus calles y plazas.
En los alrededores se encuentra el convento de San Miguel de las
Victorias, situado en un impresionante paraje, al borde de la hoz
del Escabas y restos del antiguo convento de El Rosal, con un bellísimo
claustro plateresco hoy desmontado. A todo ello hay que añadir
una interesante alfarería tradicional, cuyos talleres se
pueden visitar.
La ruta continúa luego hacia la parte más septentrional
de la provincia, donde encontraremos el río Guadiela y, tras
él, Alcantud, en cuyas inmediaciones permanecen activos unos
prestigiosos Baños, balneario de aguas termales con propiedades
medicinales. Frente al pueblo sale una pista forestal que conduce
a las hoces de Los Toriles y Tragavivos, grandiosos paisajes naturales.
Recomendamos al viajero una visita a Vindel, un pueblo pequeño,
de origen y estructura medieval, con una iglesia de la Asunción,
del siglo XV, con una original portada de acceso.
Original es también, y de forma notable, iglesia de Valdeolivas,
una villa de origen medieval, situada en una comarca olivarera -la
abundancia de este árbol marca el paisaje-, que conserva
restos de la antigua muralla y varias casas de arquitectura popular.
La iglesia es espléndida, de traza y de contenido. construída
en los siglos XII-XIII, tiene una espectacular torre cuadrada y
una preciosa portada gótica, pero lo más llamativo
es el extraordinario Pantocrator románico, una pieza artística
única en al provincia, que cubre el ábside del templo
y cuya contemplación no debe perder el viajero.
Al final de la ruta, pasando por Villar del Infantado nos espera
el embalse de Buendía formado por el río Guadiela.
En las riberas es posible encontrar numerosos recodos para el descanso
y la pesca.